• Mariela Chóez

Alcohol o solución salina, ¿qué usar en las heridas?

Actualizado: nov 12

El alcohol antiséptico siempre ha estado presente en los hogares, convirtiéndose en un aliado de los primeros auxilios, sobre todo en las curaciones de cortes producidos por accidentes domésticos. La mayoría de las veces, su utilización no es la adecuada y puede llegar a empeorar una herida.


Los expertos recomiendan limpiar las heridas con solución salina. Fotos: César Patiño/PRILMED y Pixabay

Para evitar errores y conocer su aplicación apropiada, la licenciada Blanca García Alcívar, enfermera del Hospital Napoleón Dávila de Chone, recomienda diferenciar entre artículos para desinfectar y para curar o limpiar heridas.


El alcohol es básicamente un producto antiséptico y debe estar destinado estrictamente a desinfectar superficies y materiales, como cuando se va a aplicar una inyección o en el caso de artefactos de manejo permanente como el celular, incluso su empleo se indica para lavarse las manos si no se tiene acceso a agua y jabón, afirma García.


De acuerdo con esta experta, para el caso de curaciones lo más efectivo es el suero fisiológico o solución salina, cuyo compuesto de cloruro de sodio y agua ayudan a esterilizar la herida y a prevenir infecciones. Es propicia para eliminar microrganismos en los que se alojan bacterias. Otra de sus propiedades es que protege los tejidos, evitando así la formación de cicatrices.


Pero, García no desestima recurrir a elementos básicos como el agua y el jabón para la limpieza de heridas, sobre todo cuando ha existido un corte o un raspón. Es bueno lavar el área lastimada con agua y aplicar un poco de jabón. De esta manera, se libera la zona afectada de bacterias que tienden a alojarse en la piel.



Es importante considerar algunos detalles cuando se trata de accidentes domésticos que se los asiste con primeros auxilios básicos, como los procedimientos antes mencionados. Por ejemplo, si una persona diabética sufre un corte, lo más recomendable es que sea atendida en una enfermería. Estos pacientes tienen más probabilidades de sufrir rápidamente una infección.


Otras señales de alerta son la profundidad del corte y cuando la herida no para de sangrar. Ambas variables se deben tomar en cuenta para que la persona sea traslada a un centro médico, pues es muy probable que se haya tocado una arteria.

Un error muy frecuente, puntualiza García, es aplicar alcohol para desinfectar una herida y pensar que al provocar escozor se está curando. Ese efecto, en realidad, se debe a que el alcohol está quemando los bordes de la piel y, por ello, la persona siente un fuerte ardor.

En definitiva, saber diferenciar el uso de los productos que forman parte del botiquín de primeros auxilios previene efectos secundarios a la hora de curar y limpiar una herida. Una óptima curación es la que limpia y ayuda a cicatrizar, concluye Blanca García.