El aislamiento agrava los problemas de salud mental

Los índices de inestabilidad emocional se han incrementado durante el período de confinamiento. Entre los grupos de mayor afectación están hombres y mujeres de 18 a 36 años. La OMS recomienda mantener, a la distancia, los lazos con familiares y amigos.

En el escenario actual, la asistencia psicológica en los jóvenes debe ser oportuna. Fotos: Multimedia WIX

Octubre, Mes de la Salud Mental, tomó un matiz especial en el 2020. Un año en que, hasta el momento, ocho de sus 12 meses han puesto a prueba la capacidad de reacción de los seres humanos frente a las adversidades que trajo consigo la pandemia. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) un número, aún incalculado de personas, ha enfrentado dificultades, que van desde fuertes fricciones con sus cohabitantes, hasta graves problemas económicos por el creciente desempleo.

Toda esta lamentable realidad se ha materializado en las salas de emergencia, cuya capacidad de reacción médica, no solo intenta dar alivio a los contagiados con covid-19, sino que también han tratado y medicado depresiones, crisis de ansiedad, TOC, entre otras enfermedades mentales que, de un momento a otro, se tornaron frecuentes.

Durante el aislamiento social han aumentado los niveles de inestabilidad emocional. Según la revista científica The Lancet, medio de comunicación que sustenta sus publicaciones en encuestas, se evidenció que un 50% de los consultados presentan problemas para conciliar el sueño y estos índices tienden a subir. Al menos, un 70% del grupo estudiado tenía como factor común los problemas económicos y estrés, incrementado por su tipo de trabajo.

A la fecha, no se tienen datos concretos de Centroamérica, el Caribe y Ecuador. Sin embargo, las autoridades de salud han coincidido en convocar a las personas que sientan inestabilidad emocional a que busquen apoyo profesional oportuno. En algunos países se han instaurado líneas de ayuda para dar un soporte inmediato. No obstante, de acuerdo con un estudio digital, realizado en marzo y abril del presente año, por las universidades San Francisco de Quito y la Escuela Politécnica Nacional, 3 879 individuos, indicaron que el ánimo ha empeorado por el confinamiento, siendo las mujeres las más afectadas.


Según los reportes de los centros de formación superior, "esto ha tenido impacto en su forma de sentir, su pensamiento sobre el futuro, las actividades diarias como dormir, comer, interacción familiar, el trabajo; en general, en la coordinación de las diligencias dentro y fuera de casa, entre otros".

Hombres y mujeres han elevado sus niveles de ansiedad en los últimos meses. Presentan varias muestras de esta condición, especialmente, quienes están entre los 18 y 36 años. A pesar de que los problemas de salud mental, que afectan a gran parte de la población, se hallan en niveles de desborde, el aparataje de los sistemas de salud pública, solo se ha enfocado en los pacientes con covid-19. Por ello, varias voces especializadas demandan a los gobiernos que sigan uniendo esfuerzos para que, todo aquel que tenga una afectación psicológica, ya sea por ser paciente diagnosticado o bien, porque se acentúan los síntomas por la situación actual, acceda a tratamientos oportunos y así se eviten desenlaces fatales.

La Dra. Alejandra Hidalgo, médico familiar, con especialidad ocupacional, informó que antes del confinamiento las atenciones frecuentes eran por accidentes, riñas callejeras, etc. Ahora, las consultas usuales son por migrañas, dolores de cuello, insomnio, entre otros. Al no enfrentarlas con resiliencia o ánimo positivo, podrían necesitar asistencia psicológica-psiquiátrica, acompañadas de medicamentos e incluso hospitalización, si la crisis es extrema.

La especialista exhortó a la ciudadanía a comprender que, en las actuales circunstancias, la prevención no solo implica ser rigurosos y responsables con las medidas de bioseguridad. Enfatizó que las normas de prevención también deben contemplar:


· Una correcta organización del tiempo, para que las labores del trabajo no se mezclen con las domésticas.

· Deben procurar lapsos de descanso y ser respetuosos con los horarios de comida.

· No hay que perder la brújula con los hijos que necesitan espacios para ejercitarse y afianzar los lazos familiares.

· Procurar momentos exclusivos para sí mimos, apartados de los aparatos tecnológicos y de los quehaceres del hogar. Este tiempo debe ser aprovechado para relajarse, reflexionar y sacar conclusiones de lo actuado (individual y colectivamente). Este ejercicio servirá para fortalecer los aciertos y corregir los errores.

· El diálogo es imperante, aún cuando las fricciones estén en niveles insostenibles. Las personas deben entender que, actualmente, es preferible tomarse un respiro, antes que arrepentirse de una mala decisión. Hay que considerar que los niveles de estrés son elevados, en casi todos los rincones.

· La meditación, la espiritualidad, entre otros recursos, son aliados oportunos para canalizar y sobrellevar la ´nueva normalidad´.


La Dra. Hidalgo, también destaca al trabajo en equipo como una gran estrategia, que alivia cargas. Para ella, la pandemia también ha abierto oportunidades para descubrir talentos y habilidades entre los integrantes de la familia, quienes, al pasar más tiempo en casa, han asumido responsabilidades como la preparación de los alimentos, lavar la vajilla, limpieza, etc., tareas que antes solo recaían sobre una o pocas personas.


Finalmente, la OMS hace recomendaciones en miras de frenar el brote de enfermedades de salud mental y recomienda que, durante esta época, aún a la distancia, no se rompa el contacto con familiares y amigos. Mantener un estilo de vida saludable, que incluya una dieta adecuada, descansar y dormir bien, hacer ejercicio y evitar recurrir al consumo de sustancias como el cigarrillo, alcohol e incluso drogas, para obtener estímulos, a la larga terminarán por causar más perjuicios.

Datos:


· 1 de cada 2 personas puede experimentar problemas de salud mental durante las restricciones por la pandemia.

· La salud mental es una de las áreas más desatendidas durante la pandemia.

· De acuerdo con una encuesta de la OMS, realizada en 134 países, solo un 7% de las naciones reportó que todos los servicios de salud mental estaban abiertos en la pandemia.

· Otro estudio de la firma IPSOS (investigación de mercados) reveló que las familias ecuatorianas reconocen que gastarán más dinero en salud mental que antes, tras superarse la etapa más grave de la pandemia.

· Ante esta situación, y por el mes de la salud mental, Sanofi puso en marcha la campaña #Rompeelestigma y #reconocetusemociones.