El ruido urbano acentúa el deterioro auditivo
- Redacción Prilmed

- hace 15 horas
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En Ecuador la exposición al ruido urbano y ocupacional es uno de los desafíos de salud pública que debe ser abordado para prevenir consecuencias a largo plazo. La situación se complejiza al desconocer o no dar importancia a los primeros síntomas de pérdida auditiva.
Para Ariana Araujo, audioprotesista de GAES, “el cuidado auditivo es esencial para disfrutar de una vida plena y conectada con el entorno. Esto resalta la importancia de crear una cultura de prevención auditiva, que permita a los ecuatorianos identificar a tiempo cualquier alteración en su audición". Ante esta realidad, se han identificado las principales alertas auditivas.
Exposición a ruido urbano y ocupacional: un alto porcentaje de la población está expuesta a niveles de ruido que superan los 85 decibeles, sobrepasando el umbral recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para evitar daños auditivos. Este nivel de ruido es habitual en zonas urbanas y en diversos sectores laborales, lo que incrementa el riesgo de deterioro auditivo.
Desconocimiento de síntomas auditivos: las señales tempranas de la pérdida auditiva no son valoradas, lo que retrasa el diagnóstico y tratamiento. Los síntomas más comunes incluyen: dificultad para escuchar en ambientes ruidosos, zumbido en los oídos, la necesidad de subir el volumen de los dispositivos y una sensación general de fatiga auditiva.
Impacto en la población joven: se evidencia un aumento de casos de problemas auditivos entre los jóvenes, especialmente aquellos que utilizan audífonos a volúmenes altos por períodos prolongados o se exponen a música en conciertos o discotecas, lo que contribuye a un desgaste auditivo temprano.
Deterioro en adultos mayores: en adultos mayores, la deficiencia auditiva relacionada con la edad es cada vez más común. Esta condición afecta la autonomía, seguridad y bienestar emocional, creando barreras en la comunicación y la interacción social.
La exposición continua y la falta de diagnóstico temprano tienen consecuencias significativas para la calidad de vida. Realizar chequeos regulares y tomar medidas para proteger los oídos son prácticas clave que marcan la diferencia con el paso del tiempo.






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