La automedicación, una costumbre muy ecuatoriana
- Redacción Prilmed

- hace 15 minutos
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La automedicación es una práctica profundamente arraigada en Ecuador. En muchos hogares, tomar un analgésico, un antigripal o incluso un antibiótico sin consultar a un profesional de la salud se percibe como una solución rápida y cotidiana frente a molestias comunes. Sin embargo, detrás de esta aparente normalidad se esconde un problema que cada vez genera mayor preocupación entre especialistas de la salud.
De acuerdo con el Dr. Gerardo Castillo de Cer+kita, el uso inadecuado de medicamentos, especialmente cuando se toman sin orientación médica, puede provocar complicaciones, retrasar diagnósticos y dificultar el tratamiento de ciertas enfermedades. “Lamentablemente, la magnitud de las consecuencias del hábito de automedicarse no ha sido comprendida por la sociedad; por ello, es importante generar conciencia y fomentar un uso más responsable de los medicamentos”, asegura.
Automedicación y el riesgo a la salud
Aunque la automedicación suele asociarse con la búsqueda de alivio rápido frente a síntomas leves, al hacerlo sin orientación médica se abre la posibilidad de caer en complicaciones serias. Entre los principales riesgos están los efectos adversos por dosis inadecuadas, interacciones peligrosas entre medicamentos y el enmascaramiento de enfermedades que requieren diagnóstico profesional.
Los medicamentos más consumidos sin prescripción suelen ser analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos y antihistamínicos, lo que aumenta el riesgo de reacciones adversas y tratamientos incorrectos.
Uno de los problemas más preocupantes es la resistencia antimicrobiana. “Esto significa que cuando los antibióticos se utilizan sin indicación médica o se consumen de forma incompleta, las bacterias se adaptan y vuelven resistentes, dificultando el tratamiento de infecciones comunes en el futuro”, explica el Dr. Castillo. De hecho, la OMS ha advertido que este fenómeno está entre las 10 mayores amenazas para la salud pública mundial, lo que convierte a la automedicación en un desafío sanitario que trasciende al individuo y afecta a toda la sociedad.
La diferencia de buscar atención médica a tiempo
Frente a este escenario, la consulta oportuna con profesionales de la salud es el camino correcto. “Acudir a un consultorio cercano marca la diferencia en la determinación de un diagnóstico adecuado que permita identificar la causa real de los síntomas y, posteriormente, definir el tratamiento correcto y prevenir complicaciones que podrían agravarse con el tiempo”, señala el representante de Cer+kita.
La atención médica no solo asegura el uso correcto de medicamentos, sino que también reduce el riesgo de efectos secundarios y evita el consumo innecesario de fármacos. Asimismo, el asesoramiento de un profesional facilita la educación del paciente sobre cómo utilizar los tratamientos de forma segura y efectiva.
Promover una cultura de consulta médica responsable y fortalecer la educación sobre el uso racional de medicamentos son pasos clave para reducir la automedicación. “En un contexto donde los riesgos pueden ser silenciosos pero acumulativos, elegir atención médica oportuna no solo protege la salud individual, sino que contribuye a preservar la eficacia de los tratamientos”, concluye el Dr. Gerardo Castillo.




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