• Mariela Chóez

Lumbalgia, una lesión que inicia con una mala postura

Este padecimiento se caracteriza por un dolor fuerte en la parte baja de la espalda, que muchas veces se irradia hacia las extremidades inferiores (piernas y pies). El diagnóstico correcto, la adopción de una buena postura e instaurar un estilo de vida saludable son el camino para superar el problema.

Un diagnóstico temprano ayudará a aplicar el tratamiento más efectivo para la lumbalgia. Fotos: Pixabay

Ese dolor punzante que se siente en la parte baja de la espalda es el síntoma más recurrente de la lumbalgia. Esta molestia, que se origina cuando realizamos algún movimiento brusco luego de estar mucho tiempo sentados, debido a la inflamación y a la compresión muscular en la zona lumbar, es también la lesión que el 80% de la población tendrá en algún momento de su vida, tal como lo comenta el Dr. Fabricio Vera, traumatólogo y médico de planta del GAD Municipal de Chone.


Pero, ¿cómo podemos identificar si sufrimos de lumbalgia? Primero, hay que entender que es una condición, que algunas veces genera molestias en diferentes partes del cuerpo. “Huesos, ligamentos y nervios, que se encuentran en la zona lumbar, pueden verse afectados y provocar episodios de dolor leves o muy fuertes”, explica el profesional.


Se pueden identificar los síntomas o alteraciones que provoca, a través de la sensación de hormigueo o contracturas. Si se trata de estas últimas, la incomodidad puede ser intensa y, por momentos, llega a inmovilizarnos.


El paso inicial para aliviar la lumbalgia es hacer un diagnóstico correcto e identificar su causa. Esto ayudará a aplicar un tratamiento efectivo. Entre las acciones que se deben tomar en consideración están evitar el reposo permanente en la cama, mantenerse activos y tener una buena higiene postural, para una pronta recuperación.


“Debemos eludir al máximo la sobrecarga en la espalda y aplicar hielo o calor en la zona del dolor y, por supuesto, seguir al pie de la letra el tratamiento farmacológico basado en antiinflamatorios no esteroideos, por 10 o 14 días, según como la persona vaya evolucionando, y relajantes musculares por una semana”, comenta el doctor Vera.


Entre las recomendaciones que se determinan en estos casos, el paciente requiere eliminar las rutinas que provocan el problema. Por ejemplo: no debe permanecer en la misma postura por mucho tiempo. Es importante realizar tareas que le permitan estar de pie o sentado y, lo más importante, tomar descansos breves durante la jornada laboral.


Otras estrategias para ayudar a una mejor postura se centran en el entorno laboral o doméstico. Si ha sido diagnosticado con lumbalgia, lo óptimo es que consiga una silla ergonómica para realizar el trabajo de escritorio, de tal manera que su espalda esté más cómoda y segura ante movimientos repentinos.


Como última sugerencia, el doctor Vera es enfático al mencionar que elevar la calidad de vida ayuda mucho a tener un cuerpo más sano. En lo que respecta a la espalda, es preciso cumplir con la rutina de ejercicios indicados, no esforzarse demasiado al practicar un deporte y promover la higiene postural en todas las actividades. Esto evitará lesiones como la lumbalgia.