Cómo protegerse del VPH, la prevención que salva vidas
- Redacción Prilmed

- hace 4 horas
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La mayoría de las personas sexualmente activas pueden contraer el Virus de Papiloma Humano (VPH), generalmente sin presentar síntomas. En la mayor parte de los casos, el sistema inmunitario controla esta infección y la elimina en uno o dos años. Sin embargo, cuando la enfermedad persiste da lugar a la aparición de células anormales que, con el tiempo, evolucionan hacia un cáncer. El VPH es la principal causa del cáncer de cuello uterino (CCU).
En Ecuador, durante 2022 se detectaron 1 792 nuevos casos de cáncer de cuello uterino, y se registraron 939 muertes asociadas a esta afección. Esto significa que más de dos mujeres al día perdieron su vida a causa de este padecimiento en ese año.
Síntomas frecuentes
No presenta señales visibles, lo que hace que muchas personas no sepan que lo portan. De allí que los controles periódicos son fundamentales para identificar cualquier cambio a tiempo. Cuando aparecen manifestaciones clínicas, suelen agruparse en dos categorías:
Infección por VPH de riesgo bajo: causa verrugas en genitales, ano o alrededor de estas zonas.
Infección por VPH de riesgo alto: no presenta síntomas. Sin embargo, cuando la infección persiste durante varios años, genera lesiones precancerosas y distintos tipos de cáncer. Los síntomas incluyen bultos o verrugas, sangrado y dolor en el sitio afectado.
Medidas de protección
La inmunización es la estrategia más efectiva, reduce cerca del 90 % de los cánceres originados por esta infección. En Ecuador, el Ministerio de Salud Pública (MSP) implementó la iniciativa de la OMS ‘Estrategia 90-70-90 para la eliminación de CCU’. Esta propone alcanzar un 90 % de niñas vacunadas contra el VPH antes de cumplir 15 años; que el 70 % de las mujeres accedan a una prueba de alta precisión antes de los 35 años y que se la repita antes de los 45 años; y, que el 90% de las mujeres diagnosticadas con lesiones precancerosas o cáncer de cuello uterino reciban tratamiento.
La detección temprana es fundamental para reducir las complicaciones. Los exámenes de control identifican cambios celulares antes de que aparezcan síntomas, lo que facilita un tratamiento oportuno y efectivo.






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