• Mariela Chóez

Quemaduras: identifique la gravedad de la lesión

Actualizado: nov 15

Las quemaduras incrementan su gravedad de acuerdo a las circunstancias y a los elementos o agentes que las provocan. Aprenda a diferenciar los síntomas y signos que se presentan. De ello dependerá la posibilidad de brindar los primeros auxilios en casa o buscar la ayuda de un profesional a la brevedad.


Las quemaduras leves no producen ampollas y se pueden tratar en casa. Fotos: César Patiño/PRILMED y Pixabay.

Entre los accidentes caseros más frecuentes están las quemaduras. Saber reconocer la gravedad de esta lesión es importante para dar el tratamiento adecuado, pues son varios los factores que influyen al momento de realizar una curación.


La licenciada en enfermería, Blanca García Alcívar, que labora en el Hospital Napoleón Dávila de Chone, explica que el tipo de quemadura se puede establecer de acuerdo con el material o las circunstancias en las que se produjo. Por ejemplo, están las que se ocasionan con fuego, agua hirviendo o aceite caliente, por contacto con un electrodoméstico y la acción de productos químicos o ácidos.


La especialista aconseja tomar en cuenta algunos detalles: una quemadura es de consideración si existe un edema y hay mucha inflamación, lo que provoca la aparición de una ampolla. Si este es el caso, es necesario acudir a un centro médico y evitar el uso de remedios caseros.


Sin embargo, hay productos de venta libre que pueden ayudar como la sulfadiazina de plata (1%). Un ungüento que puede aplicarse sobre la herida (solo una fina capa), luego de que se ha realizado una limpieza en la superficie de la misma. Este procedimiento no descarta la atención médica especializada, pues la persona debe ser evaluada y tratada de inmediato.

Si la quemadura es leve, al no existir inflamación excesiva en la piel como resultado de un accidente doméstico, es posible manejar la lesión en casa, agrega la licenciada García. En este acontecimiento, si nota que la piel no se ha resquebrajado o no muestra ampollas, es apropiado lavarla con agua fría (no usar hielo) por cinco minutos. Los paños de agua fría atenuarán el dolor y conservarán los tejidos. Una vez enjuagada la piel, seque con delicadeza y evite la exposición al sol.


También, es importante preservar la zona afectada libre de cualquier contacto con agentes externos y así evitar lastimaduras o roces, insiste la especialista. En cuanto al mantenimiento y cuidado de la quemadura, existen remedios naturales como el aloe vera, conocida como sábila, que ofrece alivio o una sensación de frescura. Si esta no es muy grave, se puede aplicar para ayudar a cicatrizar.


Con relación a aquellas provocadas por descargas eléctricas, químicos o ácidos, no es conveniente hacer una intervención en casa. Muchas veces, este tipo de lesiones provocan peligrosas heridas internas, afectando los tejidos, que no se aprecian a simple vista. Si esto sucede, la persona debe ser atendida de inmediato en un centro médico, concluye la licenciada García.