• Mariela Chóez

El agua, aliada para quitar esa ‘basurita’ del ojo

Actualizado: hace un día

La irritación de los ojos, causada por cuerpos extraños, debe ser tratada con agua, sin frotarse o tocar directamente el interior de los mismos. El suero fisiológico es un buen aliado para acabar con esta molestia. La sensibilidad a la luz es un claro indicativo de que es necesaria atención profesional.

Para retirarse un objeto extraño del ojo, lo mejor es lavarse con abundante agua o suero fisiológico. Fotos: Pixabay

Es muy común que algún objeto, partículas de polvo o arena ingresen en nuestros ojos. Más común todavía es pedir que alguien sople al interior de los mismos, buscando alivio para esta molestia. Sin embargo, este no es un procedimiento adecuado.


La manera de extraer un elemento alojado en el ojo es lavarlo con abundante agua. Si contamos con suero fisiológico para realizar este procedimiento, mucho mejor, afirma Paúl Arcentales Chaw, cirujano oftalmólogo y especialista del Centro Previcare, en Manta.


“El soplido en el interior de los ojos no es efectivo, no es una buena idea porque podemos provocar una lesión en la córnea e incluso infectarlo con las gotitas de flügge (saliva). Irrigar con abundante agua –constantemente– el ojo, desde la nariz hasta la parte externa de la cara, ayudará a que se expulse el cuerpo extraño”, continua el experto.


La irrigación es clave. Incluso, llorar ayuda en estos casos, pues las lágrimas limpian de manera natural el interior de los ojos. Si la molestia continúa es necesario acudir a la consulta médica y así descartar que el residuo esté alojado en la córnea o debajo de los párpados, principalmente del párpado superior.


También puede pasar que alguna sustancia o material ingresen por accidente a los ojos, como aceite caliente, detergentes o productos que contienen ácidos. Si esa es la situación y se presenta irritación, disminución de la visión o visión borrosa y sensibilidad a la luz, el paciente debe acudir a una sala de emergencias para una inmediata atención.

Es importante tener cuidado con el uso de colirios, no siempre van a aliviar el ojo cuando se trata de un objeto incrustado. Lo mejor es identificar la causa del enrojecimiento, antes de emplear este producto.


“Estamos acostumbrados a usar colirios para aliviar la irritación. Esto no siempre ayudará en el tratamiento de un cuerpo extraño, la mayoría de las veces causará una inflamación e infección muy severa en la córnea, pudiendo llegar a ulcerarse y perforarse”, dejando

consecuencias irreversibles en la visión, comenta el cirujano.


Otra forma de experimentar la presencia de una sustancia extraña, es cuando de repente existe secreción y limitación en la apertura ocular. Si debido a esta situación no puede abrir los ojos, es posible que exista un proceso infeccioso, como una conjuntivitis viral o bacteriana y hay que tratarla médicamente.


Finalmente, el facultativo comenta que cuando se trata de molestias por la exposición directa al agua de mar o de piscina, “se pueden aplicar lágrimas artificiales y ayudarse con paños fríos sobre los párpados, para mejorar la apertura ocular debido al ardor”.